El Post de Wes Craven

Henry Morrison

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Hacía tiempo que quería abrir hilo sobre este hombre. Ahora que estoy de vacaciones tengo tiempo, así que vamos a ello.
Es curioso como me ha cambiado mi punto de vista personal sobre este director con el paso de los años. Cuando era un chaval, Craven estaba en un altar de directores ochenteros y su filmografía estaba lleno de títulos interesantes y relevantes para el cine fantástico.
Revisada su obra diez años después, me parece un oportunista un tanto chapucero, con una obra sosa y películas excesivas e incoherentes, y un par de golpes de suerte que lo pusieron en buena posición dentro de la industria.
En sus comienzos, este buen señor se empapó bastante en diversos temas; licenciado en Ingles y Psicologia y doctorado en Filosofía y Literatura, Craven empezó su andadura laboral dando clases de literatura inglesa en la Universidad. Aquello, como a muchos otros, no le motivaba, y acabó haciendo chapucillas en el cine, empezó como técnico de sonido en casposidades de serie Z y pornos varios; frecuentaba también el ambiente musical (era guitarrista) e hizo un pequeño papelito de zombie en una ignota producción titulada Tales that will rip you heart out.

El destino de Craven le uniría a otro nombre hoy menos conocido y con una obra más ligera y dispersa: Sean Cunningham. Craven se empleó como técnico de sonido en una producción documental sobre sexo llamada Togheter, protagonizada por Marilyn Chambers (protagonista del film Rabia de David Cronenberg) y cuando el socio de Cunningham se piró, Craven se convirtió en montador de dicha cinta, implicándose más en ella como productor. El resto, como suele decirse, es Historia (de terror).




Estos son los mejores documentos gráficos que he encontrado en Internet... IMAGINAOS
Como el experimento parece ser que dio dinero (eran los setenta, de otra forma no me explico que ESO diese pasta) la productora implicada, Hallmark, pidió al dúo calavera que hicieran algo más juntos, a poder ser algo que explotase la violencia y el sexo en todos los límites posibles. Se pusieron manos a la obra. Craven se inspiró (es un decir) en El manantial de la doncella de Bergman para escribir un guión simple cual botijo, en el que unos desalmados escapados de la cárcel secuestran, violan, torturan y matan a unas adolescentes de la manera más gráfica y molesta posible. Los padres de las chicas descubrirán a los asesinos y decidirán tomarse la justicia por su mano. Y ya está, no hay más.

La película es (digámoslo ya) una putísima mierda que pese a todo, creó un subgénero, el que podríamos llamar "violación y venganza" que daría de si más y más títulos, casi todos infames. Incluso el torture porn que hoy asola las carteleras no es más que una consecuencia actualizada de esta película. Un rodaje de 21 días con un equipo técnico de 5 personas (entre ellas un chavalillo que luego también tuvo sus (breves) 15 minutos de fama en el cine de terror, Steve Miner) da para lo que da. Los actores son horribles, el tono malrollista y "documental" (sinónimo de "amateur hasta decir basta") imagino que incomodará a los espectadores más jovencillos, sumando esto de que todos los actores son feos o raros; los mejores aciertos son la banda sonora escogida con tino y con mucha mala leche, y algunos momentos puntuales (las persecuciones por el bosque, o el primer encuentro entre la panda de locos y las dos chavalas, que es bastante tenso). En esa pandilla de tarados dirigidos por el insoportablemente asqueroso e insensible Krug (toda una pista del futuro Freddy Krueger) hay mucho del "fenómeno Manson", los famosos asesinatos dirigidos (que no cometidos) por el demente manipulador Charles Manson habían sucedido apenas un par de años antes.

La peli es mala y no hay ya mucho más que decir; la violencia es incómoda y desagradable (hay violaciones bastante malrrollistas, tortura física y psicológica, mutilación, asesinato, desmembramiento, castración... Craven asegura que se quedaron tiradas en su garaje escenas aún más fuertes que no llegaron a formar parte del montaje). Cunningham y Craven pretendían, ante todo, llamar la atención en la industria y ganar un dinero, y desde luego, lo consiguieron. Y años despues Craven (ya en solitario) trabajaría en un título de constantes vitales parecidas: Las colinas tienen ojos. Vale que es (un poco) mejor, y que siempre se la ha considerado más popular y carismática; el rodaje fue el típico "de guerrilla" 11 personas rodando a temperaturas inclementes en medio del desierto. Aquí ya hay más caras conocidas en el reparto, como mi siempre amada e idolatrada Dee Wallace, o el mítico Michael Berryman, que presta su particular físico a un personje tan increíble y cómico como toda la película, que no es sino una comedia disfrazada con toques de gore; una familia americana dirigida por un padre que es policía jubilado y facha se queda tirada con su caravana en mitad del desierto de California dada su insistencia en transitar caminos intransitables para visitar una vieja mina de plata, a pesar de las advertencias del viejo de la gasolinera de turno. Evidentemente irán a caer en manos de una familia de mutantes caníbales que viven en dicha mina, alimentándose de alimañas y de los pocos desgraciados que tienen la mala pata de caer en la zona.



Los efectos especiales son bastante penosos y hay mucha menos sangre que en su primera película, pero sigue habiendo algún momento conseguido (la violación de la hija en la caravana, la crucifixión). Pero es imposible tomársela en serio, cuando no es la madre ultra religiosa es el padre facha, y cuando no son ellos, son la familia de caníbales, cuyos diálogos resultan siempre invariablemente cómicos porque Craven los pinta a todos como retrasados mentales. Es imposible tomársela en serio. Aún así, el poster mola mucho, pero la película es bastante mala, con toda la mítica que arrastra (el remake consigue mejorarla).

Las dos caras de Julia es un telefilm casposo de finales de los 70 al que no quiero dedicar más de unas pocas líneas. La he podido ver gracias a un ripeo televisivo en condiciones infumables, y trata de una típica familia americana en la que se integra Julia, una prima lejana cuyos padres han muerto. No tarda en morir gente y en pasar cosas raras mientras el núcleo familiar se desmorona. El hecho de que salga Linda Blair y no haga de la villana de la función es bastante deprimente.

A continuación vino Bendición Mortal, película con apariciones estelares de Ernest Bornine y de una novatilla Sharon Stone, que no he visto, por lo que confío en que la comentéis los que la conozcáis; he leído de todo, desde críticas positivas que dicen que es de sus mejores películas, a críticas que la ponen como bodrio mayúsculo.

1982 es el año en que tito Craven rueda (tira celuloide a la basura) sobre La cosa del pantano, adaptación del cómic original de Len Wein y Bernie Wrightson, adaptación bastante floja donde fallan un montón de cosas, desde poner de prota a un crío que no pinta nada, y que da la impresión de que la película va dirigida a niños o en cualquier caso, a todos los públicos. Es un trabajo alimenticio, bastante soso y olvidable pese a contar con la presencia de la siempre agradecida y carpenteriana Adrienne Barbeau, a pesar de todo, hay que agradecerle que gracias a la película, el cómic (que por aquellos días iba bastante perdido) se reactivase, y poco después llegara Alan Moore a firmar el mejor comic de terror que jamás se ha hecho.

Contra todo pronóstico, la película tuvo secuela (dirigida por Jim Wynorsky, no la he visto pero dicen que abandona ya totalmente el cómic original para tirarse a la piscina de la serie Z) y una serie de televisión.

Después dirigió Las colinas tienen ojos 2, secuela infumable que rellena el metraje con escenas enteras de la primera película, y que es una mierda en la que no me voy a detener, a pesar de tener una de las mejores carátulas de videoclub; la película recupera a los supervivientes de la primera parte, que cruzan el desierto para ir a una competición de motocross, evidentemente, se encuentran con los supervivientes de la familia canibal, salidos no se sabe bien de donde. La peli es una peste y el propio Craven admitió siempre que la hizo por dinero y la odia.

Un nuevo telefilm, Invitación al Infierno, donde nos cuentan la historia de una familia american de clase media-alta, que se muda a un tecnologizado, moderno y lujoso complejo de urbanización; él recibe un empleo bien pagado y todo parece irles de perlas. Excepto porque la dueña del complejo es una especie de demonio que pretende corromperles a todos, insistiéndoles sospechosamente (ella y todo el vecindario) en que se hagan cuanto antes miembros del club de la urbanización, club privado y sospechoso cuyos miembros parecen cambiar tras la iniciación. La pelicula es mala de concepto, pero se desmadra aún más cuando el padre decide bajar a los infiernos a buscar a su familia... embutido en un traje espacial protector :roto2

Hasta este momento, parecía que la (ínfima) suerte de Craven con sus dos primeras películas, que eran auténticas cintas de culto prohibidas en muchos países, rodeadas de leyenda negra y a menudo exhibidas en bares para adultos, se había terminado. Estaba destinado a rodar telefilms horrendos o productos baratos de encargo y poco más. Pero la suerte llamó a su puerta y él supo abrir, y gracias a eso, tuvo de comer muchos años. Todo gracias a un tipejo llamado Fred Krueger.

La aparición de Pesadilla en Elm Street fue una conjunción de diversas fuentes y elementos, seguramente irrepetibles. Craven tomó la idea inicial (la de las pesadillas que matan) de unos artículos periodísticos sobre unos refugiados camboyanos adolescentes que se negaban a dormir, tomaron café y pastillas durante semanas, y finalmente, obligados a dormir por una u otra circunstancia, despertaron entre gritos y murieron, sin causa aparente. Leí alguna explicación psicológica hace tiempo (factores de estrés, terrores nocturnos, problemas hormonales...) pero el misterio sensacionalista fue suficiente. Craven creó a Krueger en base a varios traumas infantiles (el nombre pertenece a un compañero escolar que le hacía bullying, y el aspecto, a un vagabundo que en una ocasión lo acojonó vivo cuando era niño).
En cualquier caso, estamos indudablemente ante su mejor película, aquí sonó la flauta, un filme que le salió (casi) redondo... ay, casi. Es que el final no hay por donde cogerlo. Aún así, creó a un icono que tuvo gran importancia en el mundo de los 80, con toda clase de apariciones estelares, secuelas (cada cual peor que la anterior, casi siempre) y una serie de tele propia (bastante infumable, en cualquier caso). Por no hablar de la influencia (mayor o menor) que dio a los implicados: Craven, Robert Englund, New Line Cinema...
La película es un éxito pero Craven se desvincula totalmente de la primera secuela, aunque volverá en la tercera parte, como productor. Lejos de aprovechar su éxito para posicionarse en la industria, Craven siguió volcado en la televisión, con el telefilm Congelados (un bodrio en el que no gastaré ni dos líneas, y que es también difícil de encontrar) y la serie Mas allá de los límites de la realidad, (remake del Outer Limits de Rod Serling) esta bastante mejor, con actores y directores muy aprovechados y excelentes ideas (os aconsejo fervientemente ver el primer episodio, Shatterday, dirección de Craven y protagonizado por un Bruce Willis no solo demostrando versatilidad y excelentes dotes de actor, sino muy alejado del estereotipo en el que acabó convertido).
Su siguiente película para cines es Amiga Mortal, un fiasco que en su día gozó de una mínima popularidad en videoclubs por la presencia de la bizcochable Kirsty Swanson adolescente, pero que hoy no resiste un visionado sin unas cuantas carcajadas locas. La película trata de un niño prodigio sabihondo y repelente, que se muda con su madre divorciada a un nuevo hogar. Allí conoce a Samantha, su vecina (la Swanson) de la que evidentemente se enamora. Lo malo es que el padre de ella es una bestia parda y un día, la mata durante una paliza. El chico, desconsolado, se niega a aceptarlo, e introduce en su cerebro un chip de un robot que había programado previamente. Así, Samantha volverá a la vida en forma de medio zombie, medio automáta, controlada por un mando a distancia por su creador (las posibilidades de controlar a Kirsty Swanson con un mando a distancia las dejaremos para otro post y otro subforo mas adecuado :disimulo). El caso es que cuando el chaval duerme, la chica se "activa" sola y se dedica a matar a aquellos que destrozaron su vida (su padre, una repelente vecina del barrio...).
A pesar de que es una película desangelada y previsible, se soporta el visionado si te gusta el look ochentero o Kirsty Swanson, sino, ni acercarse.
A esta le sigue la que comunmente se conoce como "su otra mejor película" La serpiente y el arco iris, folclórico experimento con el vudú y la política haitiana de fondo, con el prota como reportero que va buscando investigar la verdad acerca de los zombies, que se supone, se crean con un suero que podría revolucionar la medicina. Desgraciadamente, el protagonista sufrirá en sus carnes una alucinante persecución... la película no está mal, es de las menos vergonzosas del Caballero Craven (aunque se le desmadra al final). Pese al buen crédito que tiene, a mi me parece una película correcta, entretenida, ni que fascina ni ofende. La película es más conocida por formar parte de esa lista de "pelis malditas" con técnicos que se volvieron locos en pleno rodaje y tuvieron que ser hospitalizados y devueltos a EEUU, motines y desgracias varias. La película esta basada en las investigaciones, plasmadas en libro, de un autor que se supone, lo vivió todo en primera persona.


A esta le sigue la que quizá, sea su mejor comedia involuntaria: Shocker, 100000 voltios de terror. La idea es crear a otro asesino sobrenatural con la esperanza de iniciar una nueva franquicia que proporcione otro buen chorro de dólares. No funcionó, y con razón, porque la película es una broma. EL asesino, Horace Pinker, es una bestia parda que mata familias enteras sin que nadie lo pueda detener, y para pagarse el pan tiene un taller de reparación de televisores; además va de rollo satanista que nunca explican. Jonathan Parker, un estudiante y jugador de rugby, tiene una serie de sueños y visiones raros en los que ve como Pinker mata a toda su familia, excepto a su padre. La cosa se cumple, y Jonathan ayuda a su padre (que casualmente es el policía encargado de pillar a Pinker) a atraparle gracias a sus visiones. El bestia es detenido y electrocutado pero a merced de un pacto satánico volverá de la muerte para poseer cuerpos gracias a la electricidad.

¿Juzgado en España? MUHAHAHA nunca me condenarán!

La película está repleta de diálogos chuscos, a merced de un guión improvisado y unos actores que o se pasan, o no llegan. Michael Murphy va con cara de querer cobrar el cheque y largarse de esa puta mierda, y Mitch Pileggi compone a un psycho bestia, malhablado y escasamente carismático porque, por no tener, no tiene ni historia interesante que contar, ni motivación alguna. Típica cinta de fondo de catálogo en las estanterías de videoclub, que por supuesto ni tuvo el éxito esperado, ni fue el inicio de nueva nueva franquicia (Dios nos salvó... si llega a ser 5 años antes hay secuela fija).


La cosa se va completando con un nuevo telefilm, que no he visto, titulado Visiones nocturnas, protagonizado por James Remar y Mitch Pileggi, rescatado de Shocker. De nuevo, otro título chorra, El sótano del miedo que he revisado hace poco para este post, y que es bastante malucho, aunque con detallitos. La película va de una familia negra y pobre, cuyo hijo pequeño (a quien todos llaman Loco) quiere estudiar para ser médico, sueño de su madre, que parece imposible de cumplir. El novio de su hermano, un macarra ladrón, le aconseja constantemente que se tire a robar, y se deje de sueños que nunca van a ser realidad. Para desgracia de la familia, los caseros los quieren echar; un matrimonio raro (ambos actores eran matrimonio también en la serie Twin Peaks) racista, avaro, y que para postre, secuestran niños y los educan como en la Edad Media. Cuando los niños les salen torcidos los torturan y los abandonan en su sótano (pues la casa está llena de trampas y habitaciones raras). La ambientación llega a dar mal rollo y el matrimonio lo hace competentemente. El problema son los excesos del personaje ladrón, que prácticamente parece querer imitar a Will Smith, y sus colegas. No desaconsejo totalmente echar un visionadillo con flash foward en los momentos más lelos.




Por aquella época Craven volvió a unirse a Englund para hacer una serie de televisión que, aprovechando el tirón que todavía tenían las pesadillas dichosas, se tituló Nightmare's Cafe (un titulo absurdo y que nada tiene que ver con la serie, realmente). En la serie, Englund es Blackie, el jefe en un bar titulado precisamente, Café de las pesadillas. Pero no es malo, ya que el café no es fuente de pesadillas, sino que permite revivir a algunas personas que entran en él ciertos momentos de su vida en los que no se comportaron como quisieron, cambiar algo, redimirse... muchas veces estas personas son fantasmas, gente que acaba de morir y entra en el café sin recordarlo. En el Piloto, Blackie atendía a un hombre inocente asesinado por la mafia, y a una chica, novia del mismo mafioso, que también muere, y les permite "revivir" el momento de su muerte y cambiarla, pero no creáis que les sale gratis: a cambio de este instante, tendrán que trabajar en el Café como cocinero y camarera, y ayudar a la gente que pasa por allí, guiándoles en sus particulares viajes. ¡Y no hay Seguridad social!





Recuerdo la serie en Canal9 y luego en Tele5, en aquellas noches que programaban, desde las diez de la noche hasta la madrugada, series como Los inmortales, Forever Knight, Historias de la cripta o precisamente, Las pesadillas de Freddy... el interés dependía de lo interesante que fuera la "segunda oportunidad" del personaje de cada capítulo (recuerdo uno de un tipo que vuelve a los años 50 para salvar a su amada y todo el metraje que transcurre en el pasado es en blanco y negro, así como el Piloto y algún capítulo más). No estaba mal, yo recomiendo por lo menos ver el piloto y de ahí, según el interés de cada uno... la pareja protagonista estaba formada por Lindsay Frost (rubita requete conocida por aquellos aficionados a la serie B ochentera) y Jack Coleman (más conocido por su papel de Noah Bennett en Heroes).


Posteriormente a esto, Craven decidió volver a la saga que le había dado el golpe de suerte; rematar Pesadilla en Elm Street dirigiendo personalmente la séptima entrega, La nueva Pesadilla. Hay que reconocer que la idea es muy buena. Aquí, Heather Langenkamp (la Nancy de la primera y tercera entregas) interpreta no a Nancy sino a Heather Langenkamp, Wes Craven interpreta a Wes Craven, y Robert Shaye a Robert Shaye. La película se ubica en el mundo "real" donde la actriz vive una vida desahogada en Los Angeles con su marido, que fabrica efectos especiales, y su hijo Dylan (Miko Hughes, crío que también acojonaba lo suyo en Cementerio Viviente). Una serie de sucesos (llamadas de alguien que dice ser Freddy, pesadillas extrañas con el susodicho) la inquietan bastante. Acude a convenciones con Robert Englund, quien le dice que también ha tenido sueños raros... y que Wes Craven está escribiendo un nuevo guión de la saga. la explicación que da Craven (el personaje... ¿a que es un lio?) es que Freddy era una especie de fuerza primigenia del Mal que logró quedar "atrapada" en esa saga de películas, pero ahora ya tiene fuerza suficiente para salir al mundo real y sus primeras víctimas serán los implicados en dicha saga. Según el tito Craven, la única forma de impedir esto es hacer una nueva película de la saga. Tiene bastante valor poner semejante excusa :cuniao




Remozan a Freddy con un nuevo aspecto, un nuevo guante, maquillaje diferente, y ahora lo embuten en una gabardina negra sobre su ubicuo jersey rojo y verde. Y ya está listo para seguir haciendo víctimas, y dinero claro. La idea no era mala, y la primera media hora de la película consigue que no tengas en la cara esa misma expresión de "pero que hago yo aquí perdiendo mi tiempo con esta mierda" que te ponías las últimas secuelas, pero evidentemente, Craven nunca ha sido sutil, y desaprovecha bastante ese destello de genialidad.
Por ejemplo, en una escena, descubrimos a Englund pintando atormentados cuadros sobre Freddy. Yo creo que ahí podía haber germinado toda una película diferente. Podría haber aprovechado para remarcar las diferencias (o falta de ellas) entre el personaje tras la máscara y el monstruo. Podrían haber metido el dedo ahí, en las historias de los hombres que hay tras las máscaras, pero Craven prefiere seguir con Nancy, y su hijo poniendo caras de susto. Un par de escenas gore, y poco más recordable, merece la pena verla, aunque solo sea por esa propuesta tan original. No le salió bien, pero al menos se atrevió a desmarcarse del molde.





Más cosas, o mejor dicho, menos: Un vampiro suelto en Brooklyn, con Eddie Murphy como estrella central de la función. No me voy a detener mucho en ella, no la veo desde que la alquilé en VHS y la cinta llevaba la pegatina de "Novedad-350 pts" pero ya era una película mala entonces, así que me puedo imaginar como está ahora. Murphy interpreta a Maximillian, un vampiro digno del club de la comedia que llega a Nueva York para buscar el amor y prolongar la raza. La elegida será Rita, una policía interpretada por Angela Basset que tendrá sus dudas respecto a la "oferta". Recuerdo que había toda una trama secundaria y cómica con el chofer-esclavo de Murphy, y algun momento sorprendente, dentro del tono de comedia chusca noventera tardía de Murphy, con la escena en que este le arranca el corazón a un tío... pero Nah. No perdáis el tiempo.

En 1996 llega su segundo campanazo con Scream, Vigila quien llama, una cinta que se reía de aquellas cintas ochenteras, con sus arquetipos, sus clichés y sus tópicos, pero que en el fondo y forma, era más de lo mismo presentado como novedoso para hacer más dinero. La película nos cuenta las peripecias de unos adolescentes noventeros en la ciudad de Woodsboro (mero remedo del Springwood pesadillesco) donde empiezan a ocurrir asesinatos de adolescentes, generalmente precedidos por llamadas misteriosas y amenazadoras. Lo mejor sin duda, el prólogo con Drew Barrymore cuando estaba en la flor de la vida, atormentada por un asesino bastate cabrón (lo del asesino de Viernes 13 me mató).



Se ve que Linda Blair no aprendió tras la experiencia de Las dos caras de Julia y se atrevió a volver a trabajar con Craven

Nunca he tenido claro si me gusta o me disgusta. La saga ya es bastante lamentable, y no tengo intención de reseñarla aquí título por título. Craven aprendió la lección que implicó perder tajada al no implicarse en las secuelas del uñitas, y aquí arropa él toda la saga (trilogía, en principio, pero nadie se creyó que fueran 3, como nadie se creyó que lo de Pesadilla Final, o Viernes 13 Último Capítulo fuera verdad).
Tampoco he visto (mi interés por el Craven moderno es nulo) sus últimos trabajos, como Vuelo Nocturno, y me sorprende encontrar en su filmografía un título como Música del corazón una especie de historia de sketches románticas de la que recuerdo difusamente haber visto el trailer hace años.

Este señor sigue haciendo cine y seguramente, ganando bastante dinero, porque ha aceptado reciclarse/prostituirse y dar a las productoras lo que quieren: historias más simples, acarameladas para un público al que no solo hay que dárselo masticado, sino también digerido (y desde luego, nada queda del transgresor francotirador inicial de su primera película). Mientras tanto, Sam Raimi va dando tumbos entre su ya olvidada y sustituida saga de Spiderman o la golosina bienvenida pero intrascendente de Arrástrame al infierno; y otras viejas glorias como John Carpenter no encuentran quien les financie ni el más serie B de los títulos; George Romero se encerró en su saga zombie y no se atreve a salir, Larry Cohen no dirige desde 2005, Tobe Hooper hace muchos años que anda completamente perdido en trabajos basura, y Dario Argento encadena bodrio tras bodrio. David Cronenberg parece ser de los que mejor parados han podido quedar; recicló su Nueva Carne llena de casquería por una más psicológica, disfrazó sus producciones con caras famosas del momento y tiró para delante, sigue haciendo lo de siempre, pero de otra forma. La "vieja hornada" de directores de terror está muerta tal y como la conocimos.
 

dawson

Her Yerde Sen - Benim Tatlı Yalanım
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Sobre el tema de Pesadilla en Elm Street, Freddy Krueger, como has dicho, viene de un chaval que de pequeño no paraba de molestarla, y lo del vagabundo, cuando lo explicaba en el making of del DVD, los pelos de punta. Además, en la ficha de la peli en la IMDB, se comenta lo del pederasta. Se iba a mencionar este tema en el film, lo que pasa que por aquel entonces ocurrió un caso de pederastia en USA y se dejó de lado.

Un vampiro suelto en Brooklyn me pareció divertida cuando la ví en el cine y en algún visionado en vídeo y pase televisivo.
 

dawson

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Yo de escribir lo justo, así que, mejor que te pongas a ello, si quieres :disimulo ;)
 

Sorel

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A mi Scream, la primerar al menos, me parece un curioso divertimento, auqnue hace mucho que no la veo. La Casa izquierdoderechona es bastante brutal, y fue muy influyente en su día, efectiva cuando lo es, auqnue en general bastante torpe, y eso que aún no he mencionado a los dos policias y el banjo que los acompaña... Pero la infamia de la mayoría de sus imitadoras prueban que no es tan fácil lograr lo que Craven logró en ese film.

Serpent me parece estimable, aunque poco más.

El resto es bastante soso y pequeño.

Vi Swamp THing hace poco. Ray Wise y la Barbeou y un tipo con un traje verde. Creo que hizo que Doctor Who clásico pareciear Star Wars. MUy graciosa, eso si.
 

Henry Morrison

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Recuerdo leer en Sesión Sangrienta (libro simplemente IMPRESCINDIBLE para cualquier amante del periodo de cine de terror entre los 70 y los 80) un tipo que entró en la sala de montaje donde Craven y Cunningham estaban montando La última casa a la izquierda. El tipo al ver las escenas no podía dar crédito. Preguntó si hacer una película de ese tipo era LEGAL en los Estados Unidos.
Fue muy impactante e inventó todo un subgénero que tampoco es que haya dado mucho de si, siendo sinceros. La principal diferencia (supongo) es que mientras La casa... quería ser transgresora y hacer dinero, las imitaciones solo querían hacer dinero.
 

dawson

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¿Es que antes se podían entrar en las salas de montaje como quién entra en su casa o qué? :disimulo
 

Henry Morrison

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:lol
No recuerdo si el tipo en cuestión compartía la sala de montaje, o había ido de visita, o qué.
Y Dawson, sobre Scream... no hace falta que sean tochos. Con un párrafo por cada entrega nos conformaríamos ;)
 

dawson

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Sobre la cuarta, que solo la he visto una vez, y dudo que la revisione a corto plazo. De las otras tengo bastante recuerdo...
 

Harkness_666

Son cuatro
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Hace un tiempo vi Vuelo nocturno, que no está mal. Película muy modesta, cual episodio descartado de un serial de horror o algo así, pero sabe sacar partido de un escenario mínimo... al menos antes de agotarse la premisa e ir dando bandazos.
 

Atreyub

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Vuelo nocturno es maja de verdad. Muy divertida y muy entretenida. Un villano carismático y un suspense suave pero muy logrado. Me gusta mucho.
 

Atreyub

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Yo la vi en su día. A mi no me dejó gran huella más allá de ver a la Meryl tocando el violín. Es correctita pero poco más. Claro que sólo la vi una vez, en el videoclub y más por mi madre (ese comodín típico de principios de foro) que por gusto propio.

En la MTV dieron durante bastantes días el videoclip con Gloria Stefan y el grupito de moda (N'Sync, ya sabéis... Justin "Coolest" Timberlake):

N'sync & Gloria Estefan - Music Of My Heart - YouTube
 

dawson

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Por ahora solo escribo de la primera... Ya veremos más adelante ;)


Scream: Vigila quién llama (Scream, 1996)




Craven entró con esta película en su renacimiento en el cine de terror. Todo eso, también dando las gracias a un desconocido, por aquel entonces, Kevin Williamson. Toda una sorpresa en taquilla que reviviría una nueva era de terror.
Caras como las de Drew Barrymoire, Neve Campbell, Courteney Cox (estas dos con sendos éxitos televisivos, Party of Five y Friends respectivamente), David Arquette, Matthew Lillard y Skeet Ulrich (con parecido a Johnny Depp, al menos, recuerdo cuando salió la peli en su momento, que no paraban de salir comentarios del parecido) pululaban en ella.
La historia nos traslada a un pequeño pueblo ficticio Woodsboro, dónde una noche una joven y su novio aparecen asesinados en casa de uno de ellos. La víctima Casey Becker estaba interpretada por Drew Barrymore. El terror se desata en el pueblo. La joven Sidney Prescott (Neve Campbell, intentando desbancar a la Jamie Lee Curtis como Reina del Grito) está viviendo la vida como puede, y ya en el instituto, intentando superar la muerte de su madre. La muerte de Casey coincide justo un año después de la violación y asesinato de su madre en las presuntas manos de Cotton Weary (Liv Schrieber). Tiene que versélas con un tipejo con una careta de fantasma, el Ghostface, que no parará hasta que ella se cabree y se arme la de Dios. En este film no nos podíamos fiar de nadie. Hasta en el último segundo teníamos que estar ojo avizor a ver con qué nos salían. Ella está a la que salta, aunque sus amigos intentan animarla, calmarla, junto a su novio Billy Loomis (qué crack ese Williamson con el guión, guiñazo a Halloween). Mítica es la leche que le pega a la Courtney Cox en la jeta :lol

De los amigos me quedo con Jamie Kennedy que hace de un cachondo y estupendo Randy Meeks. Es un monstruo del cine de terror y por eso le va como le va, aunque nosotros nos llevamos varias sorpresas a lo largo y ancho del film, a él también le toca sufrir lo suyo. Las tres reglas, vamos a decirlas, para así si hay algun DESPISTADO en la sala, no vaya a ser que tengamos alguna desgracia:
1º: No practicar el sexo. *
2º: No consumir drogas o alchohol. **
3º: No decir "Enseguida vuelvo", porque no volverás.***

* El sexo es muy malo, las vírgenes son las que no les pasa nada. Bueno, al menos aquí te lo pintan así.
** Toman más cervezas que Homer Simpson. Menuda party hard de las gordas montan en el penúltimo rollo de la película. Da igual que esté, un ayudante de Sheriff con el careto de David Arquette y una periodista meromentodo, Gale Weathers (Courtney Cox, todavía sin el-Arquette, todo se andará)
*** Momento a lo Terminator, lo de la puerta del garaje, en casa no tendríamos este problema, llega a alegrar la vista. Lo digo por los pezones de punta, a lo mejor hacía frío en el plató, de Tatum interpretada por Rose McGowan. La niña estaba de buen ver :juas








Como no, hay sorpresa final en el último rollo de film, momentos bastante gore y con humor. Scary Movie ya se encargó muy bien de parodiarla.
La BSO corrió a cargo de Marco Beltrami y consigue crear una atmósfera de terror que se integra muy bien con las imágenes.
Unfilm que creó escuela y que a partir de ahí vendría una retahíla de cinta de terror para dar y vender.

Ag, sí, se me olvidaba, hasta Craven hizo un cameo, como uno que limpia los pasillos del instituto, con el jersey a rayas de Freddy Krueger.

 
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