Arranz:
Lo más descacharrante de la entrevista de hoy a Pedro Sánchez ha sido su nueva alusión a los bulos. Siempre que ha estado contra las cuerdas por chanchullos, corrupción, debilidad parlamentaria o incapacidad para resolver un problema ha aludido a ellos, a la desinformación y a las campañas fabricadas con mentiras que buscan tumbar a su Gobierno.
Sobra decir que su propósito siempre ha sido el mismo: salir al paso, castigar con este discurso a los contrapoderes o legitimar políticas que buscaban reforzarle en el poder a costa del interés general y del vigor de las instituciones. En lo mediático, hay dos ejemplos recientes: la concesión de una licencia de TDT a sus amiguetes (ganaron un concurso a Mediaset); o la toma del control de RTVE y la batería de cambios y ascensos bochornosos que provocó. Mientras hablaba de desinformación y de polarización en la derecha, él mismo polarizaba todo lo que tenía alrededor.
De ahí surge, por cierto, su teoría de la conspiración absurda (aceptada y repetida por sus infames cotorras, colocadas), que afirma que toda revelación sobre sus chanchullos e ineficiencias forma parte de una persecución de pseudomedios, de elementos nocivos en las Fuerzas de Seguridad, de jueces derechistas, de lobbies oscuros y grandes empresas que intentan tumbarle… y hoy, de la internacional derechista, de Israel y de Rusia. Todo por supuesto sin ofrecer ninguna prueba. Tan sólo aludiendo a las consecuencias de una “política internacional valiente”.[Sí, claro, los lideres como él, que desprecian la alternancia política (como hoy ha demostrado) suelen tener una política exterior un tanto osada]
.Sobra decir que, pese a su debilidad y a que no le quedan más conejos en la chistera, abundará en el discurso contra los bulos y contra el odio en lo que queda de legislatura, en continuación de su maniobra para amedrentar a la prensa… y a cualquiera que tenga una información sensible sobre su Gobierno. El tono de la entrevista de hoy anticipa lo que sucederá en el curso que empieza.
Mientras, sus ministros aplaudirán y acudirán a diario a espacios libres de bulos, de frentismo y de faltas de respeto a los opositores, como los programas de Cintora o de Gonzalo Miró, ejemplos de neutralidad y de rigor democrático. Todo es falso en su discurso. Pura patraña.
Lo más descacharrante de la entrevista de hoy a Pedro Sánchez ha sido su nueva alusión a los bulos. Siempre que ha estado contra las cuerdas por chanchullos, corrupción, debilidad parlamentaria o incapacidad para resolver un problema ha aludido a ellos, a la desinformación y a las campañas fabricadas con mentiras que buscan tumbar a su Gobierno.
Sobra decir que su propósito siempre ha sido el mismo: salir al paso, castigar con este discurso a los contrapoderes o legitimar políticas que buscaban reforzarle en el poder a costa del interés general y del vigor de las instituciones. En lo mediático, hay dos ejemplos recientes: la concesión de una licencia de TDT a sus amiguetes (ganaron un concurso a Mediaset); o la toma del control de RTVE y la batería de cambios y ascensos bochornosos que provocó. Mientras hablaba de desinformación y de polarización en la derecha, él mismo polarizaba todo lo que tenía alrededor.
De ahí surge, por cierto, su teoría de la conspiración absurda (aceptada y repetida por sus infames cotorras, colocadas), que afirma que toda revelación sobre sus chanchullos e ineficiencias forma parte de una persecución de pseudomedios, de elementos nocivos en las Fuerzas de Seguridad, de jueces derechistas, de lobbies oscuros y grandes empresas que intentan tumbarle… y hoy, de la internacional derechista, de Israel y de Rusia. Todo por supuesto sin ofrecer ninguna prueba. Tan sólo aludiendo a las consecuencias de una “política internacional valiente”.[Sí, claro, los lideres como él, que desprecian la alternancia política (como hoy ha demostrado) suelen tener una política exterior un tanto osada]
.Sobra decir que, pese a su debilidad y a que no le quedan más conejos en la chistera, abundará en el discurso contra los bulos y contra el odio en lo que queda de legislatura, en continuación de su maniobra para amedrentar a la prensa… y a cualquiera que tenga una información sensible sobre su Gobierno. El tono de la entrevista de hoy anticipa lo que sucederá en el curso que empieza.
Mientras, sus ministros aplaudirán y acudirán a diario a espacios libres de bulos, de frentismo y de faltas de respeto a los opositores, como los programas de Cintora o de Gonzalo Miró, ejemplos de neutralidad y de rigor democrático. Todo es falso en su discurso. Pura patraña.



