No soy usuario habitual de Android, pero siempre me ha gustado tener un terminal para probar cosas que solo existen para ese sistema operativo y también para probar ROMs distintas a las oficiales y ver qué se cuece en la escena más alternativa.
Mi OnePlus 8T sigue funcionando igual de bien que el primer día, y me parece un buen terminal para los 180€ que me costó hace 3 años, pero es un terminal de 2020 y su última actualización fue con Android 14 y ahí se ha quedado. No es que me importe mucho, pero no me permite ver cómo evoluciona Android con una ROM oficial.
Así que lo he cambiado por un Google Pixel 6a, que ya probé en su día y que conozco bien. Sigue siendo un terminal con sus años, lanzado en 2022, y lo he encontrado en muy buen estado por tan solo 90€. El OnePlus 8T lo he vendido en una tienda CEX por 75€. Hubiera podido venderlo por más, pero lo compenso con un buen precio de compra del Pixel 6a en un cambio que me ha costado solo 15€.
Pierdo un poco de diagonal de pantalla y también los 120Hz, pero a cambio obtengo la experiencia Pixel original, con la última versión de Android 17 y una cámara que está a años luz de la del OnePlus 8T.
Es el modelo en color tiza, con 6GB de RAM y 128GB de almacenamiento, más que suficiente para el uso que le doy a este terminal. Lo he estado probando a fondo y todas las aplicaciones responden ágilmente.
